viernes, 6 de abril de 2012

SIGO MÁS...



Adelina cuando dejó la casa de los Cadenas pasó a trabajar cambiando sábanas con olor a pólvora en habitaciones mutiladas. Era un pequeño hospital militar , "La gota de leche", llamado así en recuerdo de una institución de caridad que alimentaba a niños desnutridos.


 Esta  historia la  he oído de pequeño y  vuelve ahora cuando repaso la herencia de los recuerdos,  pero veo que me faltan fechas, situación, contexto, más detalles para contarlo.


Con lo que hay. No sabe de que color  eran los uniformes, pero está segura que no había terminado aún la guerra- ¿Podrían ser brigadistas alemanes que  habían huido de su país? - Albacete fue zona roja en la guerra -. Cuenta que esos alemanes eran ordenados,  buenos y con acento ortopédico. Uno de ellos, que saludaba con un brazo de aluminio, le regaló sus primeros zapatos de tacón. Eso nunca se olvida. ¿Por qué le compraría esos zapatos?, ¿se portaba muy bien con él, querría conquistarla a pesar de juventud?. Mi tía no sabe leer ni escribir, y se lía en cosas básicas, otras las pilla al primer parpadeo,  con un sentido afinado e intuitivo.



Mientras estoy ensimismado con los germanos, sin aviso da la luz una enfermera que entra decidida a poner termómetros, revisar goteros y a intuir complicaciones. La compañera de habitación se queja con prudencia al cambiar de posición en la cama, no se ha oído, ni a ella ni a su acompañante,en todo el tiempo que llevo allí, se las ve poca cosa, recogidas, sin querer molestar a la vida.


Al mover la enfermera a mi tía, aunque lo hace con cariño, abre los ojos. Aprovecho para preguntarle


 - Tía, ¿y los alemanes?.


No he podido resistirme. La enfermera se da cuenta entonces de que estoy allí, me clava la mirada, me analiza, no sabe que pensar.


- Eran buenos, nos dejaban tranquilas. - Murmura mi tía y vuelve a dormir.


 Sin necesidad de entender se ha marchado en su ronda inerme, parece ir pensando que en esta habitación, de momento,  tampoco hay que avisar a Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario