viernes, 9 de octubre de 2026

Vía de la plata - Llegamos a Sevilla - Etapa 0

 Empezamos este camino el día 7 de abril de este año, mi amigo Paco y yo. Por alguna razón, no comencé a escribir un diario hasta el 13. De aquellas primeras seis jornadas solamente guardo algún apunte de los dos primeros días.

Mi intención es intentar rememorarlo mirando los recorridos y las fotografías.

El día 6 salimos de Albacete haciendo transbordo en Madrid. El tren solamente se retrasó media hora, lo que, dados los tiempos convulsos en los que nos movemos, nos sorprendió y agradó.


En Sevilla, el albergue reservado  se llamaba "Hostel Albergue Triana". Sí, hostel, que debe ser una mezcla de hostal y hotel o, tal vez, forme parte de esta moda de que las palabras terminen en e como marca de género.

Pues el hostel lo regentaba una señora rubia y fornida con un marcado acento alemán; así se entiende que solo consiguiéramos registrarnos a partir de las dos. Aunque ella estaba de brazos cruzados y nosotros  - sin nadie más -  esperando desde las dos menos siete, hasta las dos en punto no empezó a tomar nota.

El albergue/hostel era muy sevillano, con un patio interior con baldosas brillantes y verdes, donde una palmera llegaba hasta el primer piso y zapatillas y botas adornaban las entradas de las habitaciones.



En nuestra habitación tres literas, alguna cama se quedó vacía esa noche.

El día lo dedicamos a comer y beber con la familia que vive allí.  Una tarde muy agradable de risas, besos y cerveza.





pd. Las imágenes de los cuadernos están creadas con la IA
2pd. Las cervezas son auténticas
3pd.- Nuestros caretos también. 



jueves, 17 de septiembre de 2026

AGNÓSTICO - Finalista de la XIV edición de microrrelatos "Sucedió en la feria"






 Su primer recuerdo: saludando, en cada vuelta de los caballitos a su madre Nina. Sabe que el recuerdo lo ha hecho suyo a fuerza de oírlo contar, en blanco y negro, en cada ocasión que se sacaban las fotos familiares.

Algunos sabores se han agriado en el transcurrir de estos septiembres de feria: del algodón de azúcar a la berenjena. Otros han subido de grado: de la Pepsi-Cola al vino dulce de despedida. ( Igual que los caballitos los muñecos que pisan el vino también dan vueltas).

Me cuenta mi amigo que acompañaba a su madre desde el 2016 cada 8 de septiembre a la capilla de la Virgen. No volvía desde que era  niño, cuando Nina envolvía su mano en la suya;  ahora, apoya en su brazo filial los muchos años y el poco peso.

Una vez sentados, siempre en el tercer banco,  le agradece que vaya con ella porque sabe que él no cree; luego bisbisea oraciones con agradecimientos y ruegos por el bienestar de su familia.

Después, no puede faltar, una caña siempre en el mismo puesto donde todos los camareros  la llaman por su nombre.

Desde hace algunos años, mi amigo, regresa solo el 8 de septiembre a la capilla de la Virgen de los Llanos y se sienta , sin rezos, en el tercer banco.

Tampoco falta la caña, ahora sin nombre.



Dedicado a mi amigo agnóstico Nino, de quién he tomado un recuerdo suyo para realizar este relato.




viernes, 14 de agosto de 2026

Haiku


                                              nubes de verano,

                                                         la primera gota de lluvia

                                                         en el café

 

domingo, 12 de abril de 2026

Carmen

 


Querida hija:

No sé muy bien desde dónde te escribo; cada día ando por un pueblo y en la mochila no llevo los puntos cardinales.

Intento fotografiar los paisajes de alcornoques y agua por los que pasamos para no olvidar; para arrastrarlos al corazón.

Carmen,  cumples años y avanzas por tu propio camino, cogida de la mano de Chema,  para descubrir vuestros horizontes y escribir nombres nuevos que no olvidaréis.



felicidades, hija

¡tan cerca de tu momento 

plata y  blanco!







martes, 24 de marzo de 2026

¿Virgen de la Pulgosa?



Posiblemente, para bautizar a una imagen existan protocolos lacrados y en latín; pero resulta natural identificarlas con el nombre del paraje en donde se aparecen.

El  perímetro de la Pulgosa lo he recorrido en numerosas ocasiones: hace algunos años en carrera, ahora andando ligero.  El domingo, con el afán de hacer kilómetros, caminé de mi casa a la Pulgosa y, luego, le di una vuelta. 

A mitad de este recorrido es fácil que pase desapercibido un pequeño adoratorio sujeto a la valla que encierra al parque. No medirá más de 20 centímetros. Disfruta de un pequeño tejadillo que lo resguarda levemente de la  lluvia y de algún rayo de sol.  Está disimulada, casi escondida en un rincón.

La cruz se encuentra camuflada por la sombra y el óxido; debajo de la cruz una Virgen sin nombre con una ofrenda de dos racimos de flores silvestres.


Virgen de la Pulgosa,

en la capilla silvestre

se marchita la ofrenda 






¿Alguien sabe el origen de esta imagen o si ya tiene nombre?



miércoles, 11 de marzo de 2026

Primavera lenta








asoman,
entre las rejas blancas,
las flores del almendro



Hoy camino por un lugar distinto, cerca de las vías del tren que se dirigen a Madrid. Los almendros encerrados brotan más allá del límite cercado de su hogar.

Una muchacha joven y su novio cruzan a mi lado; no se pueden coger de la mano. Ella lleva un andador lento y necesita el apoyo constante de sus manos blancas, también blancas, como las flores  de los almendros.


Me resulta conocida su forma detenida de pasar por la calle, como si me la hubiese cruzado en otro haibun; aunque casi nunca vengo por este barrio de hierro. Los miro a traición y sigo con ese recuerdo que murmulla y recorre el tiempo. 


se cruzan
el suspiro blanco
y el silbido del tren



Un cartel de "prohibido el paso" me para y me olvido de los susurros. Soy de naturaleza obediente; pero remiro la calle y no le encuentro sentido al cartelón. Se referirá al aparcamiento, pero, en principio, dan ganas de dar la vuelta.



O, al menos, cambiarme de acera por si me encuentro algún granjero mascando tabaco y con escopeta. 



prohibido el paso,
solo la hierba silvestre
bajo el cartel