Empezamos este camino el día 7 de abril de este año, mi amigo Paco y yo. Por alguna razón, no comencé a escribir un diario hasta el 13. De aquellas primeras seis jornadas solamente guardo algún apunte de los dos primeros días.
Mi intención es intentar rememorarlo mirando los recorridos y las fotografías.
El día 6 salimos de Albacete haciendo transbordo en Madrid. El tren solamente se retrasó media hora, lo que, dados los tiempos convulsos en los que nos movemos, nos sorprendió y agradó.
Pues el hostel lo regentaba una señora rubia y fornida con un marcado acento alemán; así se entiende que solo consiguiéramos registrarnos a partir de las dos. Aunque ella estaba de brazos cruzados y nosotros - sin nadie más - esperando desde las dos menos siete, hasta las dos en punto no empezó a tomar nota.
El albergue/hostel era muy sevillano, con un patio interior con baldosas brillantes y verdes, donde una palmera llegaba hasta el primer piso y zapatillas y botas adornaban las entradas de las habitaciones.
En nuestra habitación tres literas, alguna cama se quedó vacía esa noche.
El día lo dedicamos a comer y beber con la familia que vive allí. Una tarde muy agradable de risas, besos y cerveza.
pd. Las imágenes de los cuadernos están creadas con la IA











