viernes, 16 de octubre de 2026

Vía de la Plata - 08/04/2023 - Etapa 2 - Guillena-Castiblanco -18'3 km

 



Hasta la séptima etapa apenas tomé notas ni escribí haikus en mi libreta de viaje. Lo poco que contaré será el recuerdo que me provoquen las fotografías de aquellos días.

¡Con qué facilidad se olvidan pasos y vivencias! Por consolarme, pensaré que se queda algún poso de cada paso en la piel.

Todo el recorrido es de subida, aunque con una pendiente suave. El camino discurrió por una cañada real y nos encontramos con la primera portilla de la Vía de la Plata.



Es una etapa corta, pero sin posibilidad de alargarla. Hay que llevar el almuerzo en la mochila. No hay ningún sitio en este recorrido para tomar un café.


Sí anoté que la etapa, aunque corta,  me resultó con mayor dificultad de la esperada y tuvimos suerte con  la temperatura: el cielo nublado y el viento fresco.

Cruzamos por parajes preciosos con multitud de colores, canto de pájaros y con muchos gazapos acechando nuestro caminar.


Nos alojamos en Casa Salvadora en una habitación con dos camas.



La casa estaba limpia, ¡ cómo los chorros del oro! y la señora que nos alojó, simpática y hacendosa.




martes, 13 de octubre de 2026

Vía de la plata - 07/04-/026 - Etapa 1 - Sevilla-Guillena - 21'9 km

 


Dejamos el albergue sevillano sin saludar a la guardesa alemana que nos recibió ayer. La llave la depositamos en un buzón y nos aseguramos de llevarlo todo - móvil, cartera, bastón y mochila - antes de cerrar la puerta cuidadosamente.

Aún no ha salido el sol. Eso nos pasará en el resto de etapas, ver amanecer según avanzamos.

Desayunamos caliente y en vaso - un quema dedos - en un pequeño bar que a estas horas ejerce de cafetería. Nos dirigimos a la catedral, queremos salir desde allí, aunque en un rato volveremos por nuestros pasos en dirección Triana.

Buscamos la primera señal del camino, en la puerta de San Miguel, en el suelo un hito dorado que indica 1.006 km hasta Santiago de Compostela. Nos asomamos levemente - lo que nos permite el personal de limpieza catedralicia - y nos encomendamos a Santiago para terminar el largo peregrinar que nos espera.

Una llovizna nos acompañará, intermitentemente, desde ese momento hasta el albergue de Guillena.

La salida de Sevilla es preciosa. En esta ciudad todos los rincones y calles conservan alguna imagen - Cristo , Virgen o santo - que bendice el amanecer.  Un eco de de palmas flamencas con olor a azahar forman parte del silencio de esta primera mañana.

Como no para de llover - aunque no sea en abundancia - hemos cubierto las mochilas; nosotros aguantaremos sin ponchos todo el recorrido.


Nos olvidamos del asfalto y cruzamos el Guadalquivir, dejándolo a nuestra derecha.  Se escucha, de manera casi escandalosa, el piar de los pájaros. Algunos caballos sin dueño pastan cerca de nosotros, nos miran con indiferencia.

Cruzamos Santiponce. Aquí se puede visitar el conjunto arqueológico de Itálica, la primera ciudad romana fundada en Hispania, donde nacieron los emperadores Trajano y Adriano. Pero no nos detendremos. Necesitaríamos muchas más días y más fuerzas.

Avanzamos a buen paso. Es la primera jornada, la ilusión y las ganas son plenas.

A la llegada a Guillena,  pasamos juntos a las tapias del cementerio. Entre el rejado de la  puerta se puede ver una gran bandera de la  segunda república, en unos días será 14 de abril.




En el albergue "Luz del camino" compartimos habitación con un francés que se pasa toda la tarde durmiendo. Solo lo vemos levantarse un momento para merendar y beber agua, nos saluda y regresa a la litera. Al día siguiente, cuando nos vamos, aún dormía.






viernes, 9 de octubre de 2026

Vía de la plata - Llegamos a Sevilla - Etapa 0 - 06-04-2026

 Empezamos este camino el día 7 de abril de este año, mi amigo Paco y yo. Por alguna razón, no comencé a escribir un diario hasta el 13. De aquellas primeras seis jornadas solamente guardo algún apunte de los dos primeros días.

Mi intención es intentar rememorarlo mirando los recorridos y las fotografías.

El día 6 salimos de Albacete haciendo transbordo en Madrid. El tren solamente se retrasó media hora, lo que, dados los tiempos convulsos en los que nos movemos, nos sorprendió y agradó.


En Sevilla, el albergue reservado  se llamaba "Hostel Albergue Triana". Sí, hostel, que debe ser una mezcla de hostal y hotel o, tal vez, forme parte de esta moda de que las palabras terminen en e como marca de género.

Pues el hostel lo regentaba una señora rubia y fornida con un marcado acento alemán; así se entiende que solo consiguiéramos registrarnos a partir de las dos. Aunque ella estaba de brazos cruzados y nosotros  - sin nadie más -  esperando desde las dos menos siete, hasta las dos en punto no empezó a tomar nota.

El albergue/hostel era muy sevillano, con un patio interior con baldosas brillantes y verdes, donde una palmera llegaba hasta el primer piso y zapatillas y botas adornaban las entradas de las habitaciones.



En nuestra habitación tres literas, alguna cama se quedó vacía esa noche.

El día lo dedicamos a comer y beber con la familia que vive allí.  Una tarde muy agradable de risas, besos y cerveza.





pd. Las imágenes de los cuadernos están creadas con la IA
2pd. Las cervezas son auténticas
3pd.- Nuestros caretos también. 



jueves, 17 de septiembre de 2026

AGNÓSTICO - Finalista de la XIV edición de microrrelatos "Sucedió en la feria"






 Su primer recuerdo: saludando, en cada vuelta de los caballitos a su madre Nina. Sabe que el recuerdo lo ha hecho suyo a fuerza de oírlo contar, en blanco y negro, en cada ocasión que se sacaban las fotos familiares.

Algunos sabores se han agriado en el transcurrir de estos septiembres de feria: del algodón de azúcar a la berenjena. Otros han subido de grado: de la Pepsi-Cola al vino dulce de despedida. ( Igual que los caballitos los muñecos que pisan el vino también dan vueltas).

Me cuenta mi amigo que acompañaba a su madre desde el 2016 cada 8 de septiembre a la capilla de la Virgen. No volvía desde que era  niño, cuando Nina envolvía su mano en la suya;  ahora, apoya en su brazo filial los muchos años y el poco peso.

Una vez sentados, siempre en el tercer banco,  le agradece que vaya con ella porque sabe que él no cree; luego bisbisea oraciones con agradecimientos y ruegos por el bienestar de su familia.

Después, no puede faltar, una caña siempre en el mismo puesto donde todos los camareros  la llaman por su nombre.

Desde hace algunos años, mi amigo, regresa solo el 8 de septiembre a la capilla de la Virgen de los Llanos y se sienta , sin rezos, en el tercer banco.

Tampoco falta la caña, ahora sin nombre.



Dedicado a mi amigo agnóstico Nino, de quién he tomado un recuerdo suyo para realizar este relato.




viernes, 14 de agosto de 2026

Haiku


                                              nubes de verano,

                                                         la primera gota de lluvia

                                                         en el café

 

domingo, 12 de abril de 2026

Carmen

 


Querida hija:

No sé muy bien desde dónde te escribo; cada día ando por un pueblo y en la mochila no llevo los puntos cardinales.

Intento fotografiar los paisajes de alcornoques y agua por los que pasamos para no olvidar; para arrastrarlos al corazón.

Carmen,  cumples años y avanzas por tu propio camino, cogida de la mano de Chema,  para descubrir vuestros horizontes y escribir nombres nuevos que no olvidaréis.



felicidades, hija

¡tan cerca de tu momento 

plata y  blanco!