Haibun en el llano
miércoles, 11 de marzo de 2026
Primavera lenta
lunes, 9 de marzo de 2026
El peso de la corona
Miro esta acacia,con sus vainas negras, como el último adorno del invierno; en la base, las flores blancas y naranjas (la primavera); a su izquierda, un cedro del Líbano (simboliza la inmortalidad) y, a la derecha, un ciprés, con su sombra de tibia descarnada.
Una estampa llena de opuestos que me obliga a estirar las neuronas y despejar un leve dolor periférico de cabeza. El viernes transcurrió divertido, acobaltado y nocturno.
Me encontraba con los míos, tomando una Alhambra verde y disfrutando. En la barra llevaba J. un rato solo y con rictus de aburrido. Me acerqué, sin previo aviso, a consolar el silencio.
A J. le seduce la controversia con divertimento y las rancheras ratunas. Las divagaciones ligeras de un viernes noche nos condujeron, después de un saludo, a hablar de historia y de monarquía. Yo, cuando bebo, soy monárquico. Por el contrario, J. es republicano y autónomo.
Le intenté convencer de la grandeza de Viriato contra las legiones romanas y de la marca de la casa de los Trastámara en la cultura hispana.
No lo conseguí, y si lo hice, no lo recuerdo.
En estos momentos, el dolor periférico de cabeza no me deja pensar con claridad en el resto de la velada. ¡Debe ser el peso de la corona!
martes, 3 de marzo de 2026
Camino del Carrasco y de la Virgen
jueves, 26 de febrero de 2026
114.829
114.829 visitas, 327 comentarios y 18 seguidores tiene este blog desde que lo cree el veinte de diciembre del 2011.
Y todos los números son mentira.
Entre los 18 seguidores me encuentro yo y sigo porque no sé borrarme, imagino que a alguno más le pasará.
Entre los 327 comentarios también se cuentan alguna respuesta mía que la he colgado como comentario y no como respuesta.
Pero lo más falso son las 114.829 visitas. Es curiosísimo. El blog tiene herramientas para ver desde qué país se han visitado y en una semana,en ocasiones, ha figurado Singapur con más de 400, o Rusia con 300, Corea del Norte, China, Argentina, Estados Unidos, etc.
Naturalmente no son visitas reales, son bots (programas informáticos) que se utilizan para distintos fines: busca de contenido, vulnerabilidades ...
Solamente quería dar las gracias - aunque no sean 100.000 - a la gente real que lee y comenta mis haibunes o mis tontunas, dependerá del día.
Un fuerte abrazo y muchísimas gracias.
jueves, 12 de febrero de 2026
Olor a sopa
Cuando llueve, o amenaza tormenta, modifico mi caminar habitual hacia la Pulgosa por el deambular entre las calles de Albacete; así es más sencillo refugiarse en caso de una tromba de agua.
Llevo puestos unos auriculares inalámbricos y vago distraído, apenas pendiente del tráfico al cruzar las calles.
Era el momento en el que los críos entran al colegio; me crucé con multitud de niños y padres, niñas y abuelas, coches y paraguas.
Estaba atento al audiolibro de "Las hermanas Coloradas" de García Pavón y seguía una ruta al azar sin saber ni importarme por dónde me hallaba, solamente perseguía hacer el máximo de kilómetros.
Ya os digo, iba abstraído cuando noté en el aire un cambio, un aroma poco habitual; era un olor a sopa temprana que me obliga a detenerme, mirar a mi alrededor y situarme: a mi izquierda hilera de chalés adosados; a la derecha dos edificios y varios árboles cercados por mampostería balaustrada.
Enseguida vuelvo a girar a la derecha y me asomo: unos huertos labrados, alguno con briznas verdes. La calle es Ramón Gómez Redondo, no me dice nada.
Giro por Periodista Ángel Cuevas y, enseguida veo una pequeñas campana dorada y sobre ella, una cruz. ¡Ya sé dónde estoy!
Pero sigo rodeando la manzana y leo el nombre de "Comedor Sagrado Corazón de Jesús" y a dos personas esperando en el zaguán y otra que aparca su bicicleta sobre una farola y se encamina para allá.
Cotolengo,
olor a sopa caliente
y oración
viernes, 23 de enero de 2026
UNA CAMA DE ENFERMO DE 6 PIES DE LARGO
Lo comencé a leer en la web del Rincón del Haiku en en 2020, en época de confinamiento, pero lo dejé abandonado. Tengo la edición en papel y fue el primer libro ,de los pendientes, que he leído desde mi jubilación.
Si eligiera solamente una palabra para describirlo diría: emocionante.
Las cualidades son más. Pero escojo ese adjetivo por el efecto que me ha producido Shiki al narrar sus últimos días de vida, desde la cotidianidad poética hasta su habitual dolencia; unas veces con humor - ermita de fragancias - y otras con silencios.
Y además, como en alguna ocasión corrige haikus, aprendes; comenta pintura y aprendes; habla de las costumbres japonesas y aprendes.
Como un caqui
y he ahí que la campana suena.
Templo de Horyû-ji
Este libro lo ha traducido Elías Rovira Gil y, también ha puesto algunas notas.
Sobre la traducción no puedo opinar, sí sobre las notas.
Solamente 1.372 referencia a fuentes que puedes buscar en internet para ampliar lo que explica en las notas.
Las notas en cada entrada explican: palabras y personajes que aparecen; historia de Japón del período Edo; tipo de pinturas de flores o de Otsu; cuestiones médicas de leprosos o de como eliminar la flama con la calabaza; la enfermería nipona; la elaboración y clases de sake; ciudades y barrios; montes y ríos; comidas de pez globo o del arroz japonés...
Las notas de Elías son una tesis doctoral. Unas notas a la altura de Shiki.
Os gusten o no los haikus es un libro para leer y releer.
Gracias.
jueves, 15 de enero de 2026
Primera obra
Ayer después de comprar "El padre Brown al completo" en la Popular el paseo/caminata fue por la ciudad, sustituyendo árboles por edificios y tierra por aceras. Entonces me sucedió: tropecé con la remodelación que el Ayuntamiento está realizando en el paseo del recinto ferial y, me subió un no sé qué, un qué sé yo por el cuerpo.
Me vi impelido a parar y mirar como se movían esas pequeñas excavadoras rojas ahuecando y acondicionando la tierra; en como las pequeñas apisonadoras rojas con sus muy pesados rodillos apisonaban el pavimento.
El conjunto de obreros y máquinas se movían acompasados como un ballet con cascos amarillos, daba gusto verlos ir y volver, rugir y frenar (las máquinas no los obreros).
A pesar de contemplar esa maravilla urbana no terminaba de encontrarme; me faltaba algo en la postura y, observé a algún jubilado más que miraba con disimulo y copié su postura. Eché las manos entrelazadas detrás de la espalda y todo mejoró; se mira con más autoridad y desdén.
En un rato vuelvo a ver como colocan los adoquines de La Roda.
P.D. Mi amigo Elías Rovia lo profetizó:
ya jubilado:
mañana mismo empiezo
la revisión de obras











.jpeg)




.jpeg)
