viernes, 14 de diciembre de 2018




Ayer encontré sitio para aparcar cerca de una puerta de emergencia de la Residencia de San Vicente de Paul - patrón de Madagascar - , en la calle San Idelfonso - patrón de Albatana - , allí pasó la noche el coche resguardado de pecados.


En un rellano elevado - unos siete escalones - sobre el nivel de la calle, cubierto al sur por un muro y del cielo por un saliente, hace años que se puede ver un hogar de cartón, con dos colchones aireándose y bolsas y cachivaches alrededor. Nunca he tropezado con los inquilinos, deben llevar otro horario.


Esta fría mañana, cuando recojo el coche para ir a trabajar, veo como adorna su entrada de papel un árbol de navidad; moteado de nieve y con unos globos azules desinflados que cuelgan de sus ramas.


relente,
un árbol de navidad
en el portal de los mendigos



He vuelto por el mismo sitio dos días después, no encuentro aparcamiento, miro fugazmente buscando el árbol y ya no está. Ha pasado rápida la navidad.

miércoles, 5 de diciembre de 2018


Los años quedan en la piel, al igual que besos, caídas y disfrutes.
Mi hija  lo ha sabido ver y contar y me lo ha regalado, por mi quincuagésimo séptimo  cumpleaños, envuelto en papel de WhatsApp.
    Gracia cariñete.


de Carmen Cebrián






















martes, 4 de diciembre de 2018

Nubes racheadas cerca del horizonte y otros más altas, encima. El sol, en crepúsculos rojos sobre la llanura, va iluminando las nubes en  colores de fuego. ¿Quién necesita el mar? 

horizonte de otoño,
el crepúsculo rojea
la llanura

viernes, 30 de noviembre de 2018

Andar en otoño es lo que tiene. Nada más salir, a los pies de la  puerta, se encuentran hojas del árbol de Judea, son tres,  están a la vuelta de la esquina,  en una  isleta cercana. Mañana lunes las barrerán.

rachas de viento,
en la calle sin árboles
hojas amarillas


viernes, 23 de noviembre de 2018



Lo contaba cada día con una sonrisa final:
 - Fíjate, que en la mesa, donde me siento a comer, pone  Ángel Parrilla Navarro.
Fue camionero de espíritu inquieto, nada le quedaba  para el día siguiente: adelantaba las horas del desayuno, comida y cena... incluso la hora de dormir. No era un ritmo inglés;  era ritmo Parrilla.
A lo largo de su vida fue acogedor generoso, compartió el hogar y su tiempo sin protagonismo; pero vivir acarrea desengaños y golpes, y eso él lo sabía desde chico. Es posible que ocultara esa cicatriz y le produjera, en algunos momentos, una voz más bronca que su espíritu.
Al pasar navidad se cumplirá un año que una mala caída le rompió la lentitud de sus, ya pequeños, pasos;  resultaba difícil  seguir con el estilo Parrilla -y eso no lo llevó bien-.
Sin avisar, en una mañana de otoño, se fue;  rápido, sin esperar a nadie, a su manera, como le gustaba hacer las cosas.

amenaza lluvia,
en la corona fúnebre
una mariposa


- a la memoria de Ángel Parrilla Navarro -





viernes, 9 de noviembre de 2018



La noche,  de lluvia intensa - sin llegar a tormenta - ha sido nefasta para los gorriones: en la acera,  entre groseras cacas de perro, tres polluelos aplastados.


chaparrón nocturno,
¿quedarán gurriatos
en ese nido?

jueves, 8 de noviembre de 2018


Me llama la atención , en el  paseo mañanero,  un plumón sobre las matas. Lo toco y me cercioro de lo que es. A los pocos pasos veo otro y otro y otro... muchos. Después encuentro un estornino muerto, descomponiéndose.  Mariposas naranjas y blancas revolotean.


aletea un plumón
en la flor del romero